miércoles, 20 de agosto de 2008

Reinier Borrego Moreno

Publicado por palabra.vs.bozal

Estudiante de la Lic en Historia de la Universidad de la Habana, poeta, ensayista y miembro del grupo artístico-literario CabezaPiñón.

Reflexiones acerca de la moral

In saécula saecolórum se ha reflexionado y teorizado sobre una de las cuestiones más polémicas de la vida en sociedad: la moral. Esto se debe a la importancia que tiene en las relaciones sociales y por consiguiente para la preservación de nuestra especie*. Todavía hoy, el debate acerca de la misma es tan complejo como nuestro momento histórico.

“Una de las maneras de concebir la moral ha sido considerarla conformada por las buenas costumbres, los hábitos y deberes que se desprenden de las relaciones establecidas entre los hombres y también como hija legítima de la justicia y la conciencia, asumiendo a menudo la función de educadora del hombre y enseñanza de la virtud”[1].

Al reconocerse el condicionamiento socio- histórico de la moral y el carácter dialéctico de la misma, queda claro, no solo el desarrollo de la moral y su transformación continua mediante la negación y aceptación de determinados valores, sino que, también queda establecida la inevitable relación entre moral y proceso histórico concreto. No ignorar estos postulados marxistas es necesario para comprender las diversas interpretaciones - que han existido y existen – de la moral. Interpretación que se hace mucho más compleja, teniendo en cuenta que en la formación de la moral intervienen múltiples factores de los cuales pueden destacarse las condiciones de la comunicación social, los modos de funcionar la opinión pública, los medios de comunicación existentes a través de los cuales se difunden las nociones acerca de las normas y los valores, la moral esta condicionada además por los cambios en el estado de la psicología social operados bajo la influencia de sucesos y cambios socio-históricos importantes (revoluciones, guerras, epidemias etc.), esta sometida a la influencia de todas las demás esferas del espíritu (ciencia, arte, filosofía, religión …) de los resultados de su desarrollo que en última instancia también dependen de la condiciones socioeconómicas [2]. De toda esta multiplicidad de factores condicionantes de la moral emanan los diferentes criterios –en ocasiones contrapuestos unos con otros – que se han elaborado acerca de la misma.

Sin embargo, atendiendo a esta variedad de criterios Marcel Prevost habla de una moral esencial que consiste en no hacer daño a nadie. Traigo a colación esta idea puesto que la considero uno de los principios a tener en cuenta para la fundación de una moral universal, que integre los intereses más generales de la humanidad los cuales a grosso modo deben ser los destinados a conservar la vida, mediante la existencia armoniosa de todas las personas.

¿Cómo fundar esta moral? Pienso que se hace necesario primeramente descifrar a cabalidad e interiorizar el inmenso significado humanista que encierra una expresión manida como: “no hacer daño a nadie”. Luego hay que resaltar la definición que Prevost utiliza en esta afirmación: “moral esencial”. Una moral contenida en valores universales que, de forma dialéctica han trascendido de una época a otra, contenida en principios para garantizar la vida en sociedad y que han sido ilimitadamente quebrantados, principalmente por quienes se han creído los propietarios del orbe.

Fundar una moral con los postulados de Prevost y de otros grandes pensadores, que han sabido ubicar la dignidad humana por encima de las diferencias raciales o condición social, por encima de las preferencias religiosas e ideológicas…Fundar una moral de este tipo, cuando habitamos un mundo inmerso en una “crisis de valores” marcada por las exclusiones, la doble personalidad, el individualismo, el crecimiento vertiginoso del marginalismo en la conducta, marcada por las incongruencias entre el discurso verbal y el comportamiento moral efectivo, marcada por la inequidad, la manipulación, la injusticia, la inestabilidad económica, la globalización de los gustos estéticos…[3]

Fundar una moral que enfrente estos antivalores, que se traduzca en una sociedad sensible a los débiles y a la comunidad en general, una moral capaz de reproducirse en una sociedad verdaderamente democrática e integradora, construida participativamente, con igualdad de oportunidades, que facilite la realización de todos sus ciudadanos, una moral social donde el diálogo sea posible y útil, donde los hombres sean fin y no medios como lo afirmara I.Kant.

Fundar una moral de este tipo, constituye uno de los mayores retos de nuestro tiempo, reto imposible de asumir de forma pasiva, desde posiciones incoherentes, reto que obliga a cada individuo a la introspección, al análisis crítico de su persona y después al análisis crítico de la sociedad en general, lo cual constituye uno de los elementos a priori de esta fundación. La transformación hacia una moral prevostiana debe iniciarse desde el hombre nuevo, un ser conciente, armado con la seguridad y la autodeterminación, debe iniciarse desde el ser-humano, sin miedo a expresar lo que piensa -que lo hace honrado al decir de Martí-.La fundación de esta moral es impensable sin la colaboración de todos ya que: “…si se aspira perfeccionar la sociedad para los seres humanos, estos han de perfeccionarse para la sociedad, lo que demuestra que el progreso de una sociedad específica, se hace imposible sin un mejoramiento de las personas que la conforman”[4] .

Agosto 1, 2008.

Referencias:

  • * La moral surge como una necesidad social, cuyo fin es armonizar las contradicciones entre el hombre y la sociedad. Sobre la importancia de la moral para la vida en sociedad José Ingenieros expresó: “Los hombres necesitan ser morales para vivir en sociedad”.
  • [1]- Luis R López Bombino. El saber ético de ayer a hoy, t1, p 9.
  • [2]- Para conocer más sobre el condicionamiento de la moral véase: Colectivo de autores. Ética, ed Progreso, Moscú, 1989, p 32-35. (traducción al español).
  • [3]-Para conocer más acerca de los síntomas de la llamada “crisis de valores” véase: Luis R López Bombino. El saber ético de ayer a hoy, t1, p138-139.
  • [4] Luis R López Bombino. EL saber ético de ayer a hoy, t1, p 215.

Bibliografía utilizada:

-Colectivo de autores.Ética, ed Progreso, Moscú, 1989, pp 393. (Traducción al español).

- López Bombino, Luis R. El saber ético de ayer a hoy, ed Félix Varela, Ciudad de la Habana, 2004, t I y II, pp 642.

-Houtart, Francois. La ética de la incertidumbre en las Ciencias Sociales, ed Ciencias Sociales, C Habana, 2006, pp 70.

-Sánchez Vázquez, Adolfo. Entre la realidad y la utopía, ed Ciencias Sociales, La Habana, 2006, pp 327.

-Acanda, Jorge Luis y Jesús Espeja. La preocupación ética, (apuntes de un curso impartido en el aula Fray Bartolomé de las Casas en el 2005-2006).